martes, 20 de octubre de 2026

Estan vivos

 
Los ves en la calle. Los ves en la televisión.
Incluso podrías votar por uno este otoño.
Si crees que son personas como tú.
Estas equivocado. Totalmente equivocado.
(Un error mortal)


Sipnosis completa (SPOILERS)
Nada cruza las vías del tren y se dirige hacia Los Ángeles cargado con una mochila, dirigiéndose a una oficina de empleo donde cuenta que trabajó en Denver, Colorado, en una empresa durante 10 años hasta que llegó la crisis y en una semana quebraron 14 bancos.
La funcionaria le informa de que no hay puestos disponibles.
Comienza a deambular por la ciudad llegando a un parque donde ve a un pastor ciego que, como si estuviera un poco loco habla a unos pocos asistentes de unos seres que poseen a los terrícolas y se alimentan de ellos, y que están a nuestro alrededor y en nuestro interior.
Nada se va al ver que se acerca la policía con ánimo de disolver la reunión.

Por la noche se sienta junto a un grupo de mendigos en torno a un fuego, mientras observa la televisión de una vivienda cercana.
Al pasar frente a una obra le pide trabajo al encargado, afirmando llevar sus propias herramientas, le da el trabajo, aunque le informa de que solo pagan el sueldo base, pidiendo él hablar con los sindicalistas.
Comienza a trabajar y al final de la jornada el encargado le dice que se busque un sitio para dormir que no sea en la obra, no le pagarán hasta el jueves.
Un compañero de la obra, Frank Armitage le dice que si busca alojamiento él lo acompañará hasta un barrio donde hay habitaciones, y aunque no le contesta lo sigue hasta llegar a un poblado de chabolas donde comen gracias a la beneficencia dirigida por Gilbert.
Frank le cuenta que su mujer y sus hijos están en Detroit y que no los ve desde hace 6 meses, allí las factorías comenzaron a despedir gente y ellos tuvieron que aceptar sueldos ridículos, y los patronos se lo agradecieron despidiéndolos, mientras ellos se paseaban en sus grandes limusinas.
Mientras pasea por el asentamiento observa a dos hombres viendo la televisión, un pirata informático interrumpe las transmisiones de televisión, alegando que unos científicos descubrieron señales que esclavizaban a la población a través de un estado de hipnosis y que la única forma de detener esto es apagar la señal en su fuente. Aquellos que ven la transmisión se quejan de dolores de cabeza...
Y mientras escucha al hombre de la tele ve al predicador que estaba antes en el parque que dice lo mismo que el hombre de la televisión al mismo timpo hasta que Gilbert se lo lleva a la iglesia casi a la fuerza.

Por la mañana, y mientras se dirige al trabajo, Nada se cruza con Gilbert, proveniente de la iglesia, y, le pregunta por los ensayos del coro, que sintió hasta las 4 de la madrugada, respondiéndole Gilbert que estuvieron cocinando hasta tarde, pues tienen muchos necesitados y les lleva mucho tiempo.
El mendigo continúa viendo la tele, como hacía la noche anterior, mientras siguen las interferencias, denunciando el hombre que interrumpe las emisiones que están acabando con la clase media y cada vez hay más pobres y están convirtiéndolos en esclavos, lamentando carecer de la fuerza necesaria para cortar la señal, volviendo los dolores de cabeza a quienes ven la televisión.

Gilbert, tras ver el mensaje en al la televisión sale corriendo de nuevo hacia la iglesia observado por Nada, que se acerca hasta la misma con curiosidad, escuchando de nuevo al coro cantando.
Descubre que el comedor social es falso, observa unos aparatos científicos y montones de cajas de cartón dispersos alrededor de la parte trasera del edificio. Y el ensayo del coro es una grabación que encubre una reunión clandestina de varias personas, entre ellas el hacker de la televisión. 
 Tropieza con varias cajas más que ocultan un compartimento secreto en una pared, pero es descubierto por el predicador ciego, que le pide que le deje tocarle la cara, dándose cuenta de que es un trabajador al tocar sus manos.
Se marcha, aunque él sacerdote le asegura que volverá.
Frank observa cómo Nada le pide unos prismaticos a otro habitante del barrio y que se pone a vigilar la iglesia.
Frank le pregunta qué está haciendo, explicándole John que se coló en la iglesia y que no existe el coro, que es una grabación y que le pareció que era una especie de laboratorio, contándole que Gilbert está sacando cajas, sugiriéndole su amigo que no se meta con nadie ni moleste.
Nada continúa vigilando todo el día, observando al llegar la noche que se acerca un helicóptero, momento en que la gente que estaba en la iglesia sale corriendo y huyen, llegando entonces decenas de coches de policía acompañados por grúas, el Asentamiento y la iglesia son destruidos. Los oficiales incendian los refugios y los destruyen con excavadoras, también dan una paliza al ministro ciego de la iglesia y al hacker. 

Cuando todo vuelve a la calma, al día siguiente, Nada recorre le destruido campamento y va a la iglesia.
Esta esta vacia, pero recupera una de las cajas escondidas y se la lleva hasta un callejón y al abrirla descubre que esta llena de gafas de sol, guardando un par y escondiendo el resto en un cubo de basura.

Se las pone mientras pasea por la ciudad, y Nada descubre que las gafas de sol hacen que el mundo parezca monocromático, revelando mensajes subliminales ocultos en los medios ordenando consumir, reproducirse y obedecer. 
Todos los impresos alrededor de él contienen publicidad subliminal.
Se fija entonces en un hombre al que ve que tiene cara de calavera robótica.


Viendo que en el dinero hay un mensaje de "este es tu dios".

Por la calle a más gente con cara de robot, incluidos los gobernantes.
 Cuando Nada los increpa abiertamente, éstos dan la alerta usando dispositivos comunicadores en sus relojes de pulsera y la policía llega súbitamente. 

Durante la confrontación, Nada mata a dos policías alienígenas infiltrados y les roba sus armas. 

Tratando de esquivar al resto de la policía se cuela en un banco cercano, comenzando a disparar contra los que tienen cara de calaveras, aunque ve cómo uno de ellos se desvanece tras manipular su reloj de pulsera antes de que pueda dispararle.

Al salir observa una especie de platillo volante que lo graba con su cámara, al que dispara destruyéndolo.
Se oculta tras ello y va hasta un aparcamiento donde secuestra a una mujer que iba a coger su coche, para que le ayude a escapar de allí.

Una vez en su casa, Nada se muestra agotado sufriendo migrañas debido al uso de las gafas que dice que son como una droga que no puede dejar una vez que las ha comenzado a usar, mostrándose la mujer asustada, pues no sabe lo que pretende y teme que quiera abusar de ella, ya que tiene un arma, pidiéndole que no le haga daño.
Nada se disculpa por su modo de actuar, haciéndole ver que están siendo controlados.
Ella le cuenta que se llama Holly Thompson y que es ayudante de programas en el canal 54, y cuando él parece más confiado ella lo golpea en la cabeza con una botella y lo lanza por la ventana, 
Tras lo que llama a la policía.
Nada cae por una ladera, y, pese al fuerte golpe consigue huir y esconderse mientras ve acercarse a los coches policiales, no disponiendo ya de gafas para ver la realidad.

Debido a los fuertes golpes recibidos, Nada deambula sin fuerzas por las calles hasta quedarse dormido en un callejón.

Cojeando regresa a la obra buscando a Frank, que le pregunta a cuántas personas ha matado, respondiendo que a ninguna, pues no eran personas, Frank le pide que le deje en paz.
Nada regresa al callejón donde escondió las gafas, no encontrándolas ya, aunque entonces observa un camión de la basura, subiéndose al mismo y buscando entre toda la basura hasta dar con la caja, cogiendo algunas gafas antes de caer del camión cuando este comienza su marcha.
Frank lo encuentra allí y le entrega la paga de esa semana, aunque le pide que se mantenga alejado de él y que se esconda, golpeándolo cuando Nada se acerca a él pidiéndole que se ponga las gafas, pero Frank piensa que Nada es un asesino peligroso y no quiere tener nada que ver con él. 
Tras una larga y violenta pelea, Frank finalmente es obligado a ponérselas y al ver la verdad accede a ayudar a Nada.


Van hasta un hotel donde piden una habitación.
Por la noche comparten confidencias, contando Nada que de niño su padre le llevaba al río y le contaba cosas, sintiéndose protegido, pero que luego se volvió mezquino y comenzó a maltratarlo, por lo que se fue de casa a los 13 años, pues una vez trató de matarlo con una navaja de afeitar.
Se pregunta Frank si no han estado siempre allí y disfrutan viéndolos, asegurando su compañero que se les acabó la bicoca, pues ya no es el niño que su padre maltrataba.

Frank sale a comprar comida, siendo visto por Gilbert, que también lleva gafas y que les informa de una reunión que habrá esa noche y a la que deben acudir teniendo cuidado de no ser vistos.

Los dos amigos acuden armados hasta el lugar de la reunión, animándoles una vez allí una mujer a quitarse las gafas, ya que todos son humanos, y entregándoles la última novedad, unas lentillas que no agotan tanto.
Frank y Nada se reúnen con Gilbert y el grupo insurgente de la iglesia. Se les comunica que el principal método de control de los alienígenas consiste en una señal enviada por televisión, que impide al gran público ver a los invasores y a sus mensajes subliminales tal como son. 
Las criaturas son alienígenas que desde hace décadas han tomado el control de los puestos de poder y se han acomodado como la alta sociedad de todo el mundo, provocando las crisis económicas y bélicas que mantienen a los humanos en caos y controlables; también los señala como los responsables de las emisiones de dióxido de carbono y de metano que producen un cambio climático, con el objetivo de terraformar el planeta Tierra en un entorno semejante a su mundo natal, a la vez que agotan los recursos naturales terrestres (es el tercer planeta en que lo hacen). 
Los extraterrestres han obtenido la colaboración de algunos humanos usando sobornos, promoviéndolos a posiciones de poder. 
Les informan también de que logran desvanecerse y comunicarse a través de sus relojes, receptores con los que se oyen todas sus transmisiones, aunque tienen un código secreto que no han conseguido descubrir aun, haciéndose Frank con uno de los que han conseguido incautar.

Les muestran también todas las armas que han logrado conseguir, deseando crear una unidad de asalto para atacarles llegado el momento indicado frente a las exigencias de algunos de comenzar a actuar ya, animándoles a mantener las apariencias y volverse precavidos. Nada y Frank se apuntan.
Indican que tienen también un experto que trata de examinar su sistema de transmisiones, pensando que quizá la señal proceda de un solo punto y que la destrucción de su fuente permitiría a todos ver cómo son realmente, lo que es confirmado por una mujer que llega en ese momento, Holly.

Se disculpa con Nada explicando que tras usar las gafas que él dejó en su casa pudo comprobar la verdad y ahora les ofrece información sobre la fuente de la señal. 
Sin embargo, la reunión es asaltada por la policía, que dispara a matar. 
La gran mayoría de los presentes son abatidos, incluyendo a Gilbert, y los sobrevivientes se dispersan en la noche mientras la policía rodea el área.
 Frank y Nada, bien armados, consiguen deshacerse de quienes les acechan, escondiéndose en un callejón, mostrándose Nada preocupado por Holly.

Mientras permanecen escondidos Frank trata de interceptar sus transmisiones con el reloj que se llevó, siendo localizados por decenas de policías que se dirigen hacia el callejón en que están y donde no tienen escapatoria, consiguiendo entonces Frank, sin saber cómo, que el reloj funcione, abriéndose una especie de agujero junto a ellos, que el reloj les informa, permanecerá abierto 10 segundos.

Frank recela de meterse en el agujero, pero Nada le conmina a que lo haga, haciendo él lo mismo poco antes de que se cierre, y logrando llegar así hasta un larguísimo túnel por el que avanzan recelosos tratando de encontrar una salida.
Durante el camino ven una garita donde dos soldados escuchan la noticia de que la operación "Puño de acero" fue un completo éxito, habiendo conseguido eliminar a todos los terroristas.

Continúan por el pasillo que acaba en el lujoso salón donde está reunida la élite de los extraterrestres, dando de ellos una charla en la que aboga por colaborar con los terrícolas, algunos de ellos allí presentes, y a los que les indican que deben rebajar los gastos en armamento para que baje la inflación, presumiendo de que su ejército eliminó a la mayoría de los rebeldes y que seguirán defendiendo la paz.
El vagabundo del poblado, que siempre estaba viendo la televisión es uno de los asistentes a la reunión, y ahora, vestido con smoking les da la bienvenida y les dice que deben quitarse ya los harapos, pues ya no son unos parias, alabando a los extraterrestres, que les han acogido, diciéndole a Nada que estaba seguro de que se uniría a ellos.
Les explica que están dentro de la base de operaciones desde donde dirigen sus sensores hacia el mundo exterior, explicándoles la utilización de los relojes monitorizados.
Les muestra también el puerto desde el que parten hacia su planeta, que ven al fondo, o dentro del propio mundo, siendo una especie de transbordador interplanetario.
Tras ello les muestras la sala en que está el centro de control, desde el que sale la señal por vía satélite para ser recibida en todo el mundo.

Llegan después al Canal 54, desde donde observan, realizan los noticiarios, procediendo una vez allí Nada y Frank a sacar sus pistolas y disparar contra los guardianes, aunque los locutores están tras un cristal blindado al que no tienen acceso.
Le preguntan al vagabundo dónde está el transmisor desde el que envían las señales, diciéndoles este que en la azotea, aunque trata de persuadirles para que no sigan, pues darán al traste con un gran negocio, ya que no queda ningún otro rebelde y si les ayudan podrán beneficiarse y ser felices, ganando mucho dinero.
El vagabundo se desvanece antes de que Frank acabe con él, procediendo tras ello a asaltar el estudio tras colocar una granada en la puerta, consiguiendo interrumpir las emisiones y acabando con todos los extraterrestres que se encuentran allí.
Sabiendo que Holly trabaja allí pregunta por ella mientras tratan de encontrar el camino hacia la azotea, siendo perseguidos por los soldados, debiendo deshacerse de cuantos les salen al paso.

Durante la subida encuentran a Hollly y se la llevan con ella, y mientras Nada sube el último tramo de escaleras hacia la azotea Holly sorprende a Frank sacando una pistola y disparándole.
Nada llega hasta el transmisor, una enorme antena parabólica y se dispone a destruirla cuando llega Holly que, apuntándole con su arma le dice que no le conviene hacerlo y que no se entrometa, pues no puede vencer, viendo cómo aparecen varios helicópteros que le conminan a alejarse de la antena parabólica o acabarán con él.

Nada deja su arma, para inmediatamente sacar otra que llevaba oculta en la manga, y acabar con Holly.
 Logra disparar a la parabólica justo antes de que acaben con él los disparos que llegan desde los helicópteros. 
Antes de morir, lanza un ultimo saludo con su dedo medio a los alienígenas.
Con el transmisor destruido y sin poder enviar la señal, los seres humanos comienzan a ver las cosas como son en realidad, descubriendo que algunos de sus vecinos o los presentadores son en realidad extraterrestres.

 Viendo una mujer mientras hacía el amor con un hombre cómo quien tiene debajo es uno de los extraterrestres.


Dirección John Carpenter
Producción Larry J. Franco
Guion       John Carpenter bajo le seudonimo de Frank Armitage
Basada en Eight O’Clock in the Morning de Ray Nelson
Música         John Carpenter, Alan Howarth
Fotografía Gary B. Kibbe
Montaje         Gib Jaffe, Frank E. Jiménez
Protagonistas
Roddy Piper como John Nada.
Keith David como Frank Armitage.
Meg Foster como Holly Thompson.
Raymond St. Jacques como el predicador callejero.
George Buck Flower como el vagabundo.
Peter Jason como Gilbert.
Sy Richardson como el revolucionario.
Susan Blanchard como Ingenua.
Norman Alden como el capataz de la construcción.

1988     94 minutos





4 discos (1 UHD, 1 Blu-ray con la pelicula, 1 Blu-ray con contenido adicional, 1 CD con banda sonora)
1 cartel
5 tarjetas de arte
Libro de 48 páginas

Extras:
-Subversión: Exponiendo THEY LIVE de John Carpenter - Un nuevo largometraje documental que incluye entrevistas con el productor asociado Sandy King, el director de fotografía Gary Kibbe, el actor Peter Jason, el actor Robert Grasmere, el compositor Alan Howarth, el coordinador de especialistas/Ghoul Jeff Imada, el autor Jonathan Letham, el historiador musical Daniel Schweiger, la editora de Blumhouse Rebekah McKendry y el historiador de efectos visuales Justin Humphreys
-EPK original: La creación de "Ellos viven" (1988)
-Perfil de John Carpenter - perfil clásico del director
-Perfil de Meg Foster - perfil antiguo de la actriz
-Perfil de Roddy Piper: perfil antiguo del actor
-Comentario de audio con John Carpenter y Roddy Piper
-Pensamientos independientes con John Carpenter: una entrevista de 2012 con el director John Carpenter
-Mujer misteriosa: entrevista con Meg Foster: una entrevista de 2012 con la actriz Meg Foster
-Hombre contra extraterrestres: Entrevista con Keith David – una entrevista de 2012 con el actor Keith David
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